sábado, 26 de marzo de 2011

"¿De verdad podría pedir un deseo justo ahora?"

"Nunca creí que mi vida pudiese ser en realidad tan retorcida como mi columna vertebral."

domingo, 13 de marzo de 2011

¿Por qué iba a creerlo?

Me he sentido raro al leer el texto. No me lo esperaba, ver mis propias letras como algo que ha importado. Bueno, quizá sólo eran el soporte de sus palabras y las mías no eran más que un insustancial entramado donde las suyas se engarzaban, pero estaban allí.

Es raro, porque yo siempre he estado aparte. Jamás he sido una pieza fundamental, ni siquiera para mí mismo. Desde mi perspectiva, mi vida entraba en pausa cada vez que me despedía de uno de ellos y ya no tenía nada que pensar, porque entendía tan poco de mí mismo que no servía de nada preocuparse en intentar averiguar cómo funcionaba esta pequeña cabecita estropeada. Entonces, lo raro es haberme encontrado mis palabras fuera de algo mío, puesto que es como si me estuviesen otorgando un valor extra.

No lo entiendo, ¿qué sentido tiene? ¿Valor para otro? Qué absurdo. No sé si me ilusiona, si lo desprecio, o si sencillamente no me lo creo.

Iba a extraer algo de sustancia de lo ajeno, algo para mantenerme, como sanguijuela novata que soy, y me encuentro con algo que me incumbe...

Es probable que... sencillamente, no me lo crea.

domingo, 6 de febrero de 2011

Estático.

Ya no lo siento. No he muerto, pero ya no parezco estar vivo. Todo es simplemente nada, el mundo es como una habitación vacía, con sólo polvo flotando en el aire. Únicamente, y en ocasiones, aparece la ira y atenta contra lo inerte. Camino, y mis pasos me llevan a un paraje exacto e igual a donde me encontraba antes, sencillamente porque todo es igual. Puedo girar, y mi vista me diría que estoy quieto. Estático. He parado de fluir, me he estancado, y no sé cómo ponerme en movimiento. Necesito reencontrar el dinamismo que me salve, que cambie mi paisaje y haga que mi corazón vuelva a latir. No escucho nada, y sólo percibo al tiempo mirándome en silencio. Parece que en cualquier momento atacará y acabará conmigo, pero eso no es nada más que el aspecto. Su ataque es más pausado, infinitamente lento y continuo. Me deteriora. Quiere matarme mientras consumo mi vida mirando a la nada, sin ánimo de buscar en el mundo una tierra nueva, salir de este lugar ensordecido y yerto. Temo. Quizá la ira se marche también. Así quedaré yo solo, perdiendo lo único que, en ocasiones, me hace sentir vivo.

http://www.youtube.com/watch?v=Bsm1A2lmHBg

lunes, 27 de diciembre de 2010

El Veneno

El Veneno es una niña de nueve años con el alma retorcida
Grim Sade

martes, 21 de diciembre de 2010

Tocando el sol



No sé si estuve cerca, si llegué a rozarlo o ni siquiera si mis pies dejaron de tocar el suelo. Siempre quise volar cerca de lo que no me pertenecía. "Un ángel cuyas alas eran de cera y que se derritieron por querer volar demasiado cerca del sol." No... yo nunca llegué a tener alas.