Desván de estrellas
jueves, 16 de octubre de 2025
Fantastic Planet
Estaba en una mescolanza de pensamiento cuando he llegado a una idea que a veces me ha venido, pero creo que nunca con tanta claridad. "A veces me gustaría que todo el cine fuera animación".
Al momento me ha sido claro que no es lo que realmente quiero. Siempre he tenido algo con la actuación en el cine, al igual que lo he tenido con la actuación en el teatro y con la animación. Pero por algún motivo, en los últimos años la animación ha cobrado un plano absolutamente saliente en cuanto a mi facilidad para decidirme a ver algo. Hay algo de la infinita creatividad que permite crear de cero algo que no existe. No solo es la versatilidad del dibujo, y de qué puedes representar en un plano con ese abanio casi inacabable de recursos; es que además del dibujo, cuando se trata de animación, puedes incluir casi cualquier elemento que sea visible.
Hay algo que facilita el transportarse a otro lugar y permitir la imaginación en el hecho de que, de base, nada de lo representado pertenece a la realidad que tocas en tu día a día.
La película que ha hecho que esta idea se transformme en nítidas palabras en mi cabeza esta vez, es Fantastic Planet. Se podría resumir en una narración que, en todos sus planos (principalmente biológico, religioso y político), representa los terrores del desequilibrio de poder. Sin ser en absoluto críptica, busca que te sientas representado en las actitudes de los Draag. Ellos, igual que nosotros, se saben en la cúspide de la evolución, y cualquier acción suya afecta de forma imparable e implacable a nuestros cuerpos y nuestras vidas, exactamente igual que nuestras acciones afectan a otras especies, que mueren, empeoran sus condiciones o se ven avocadas a seguir nuestros mandatos. Sin embargo, te sitúa directamente en la posición de esas especies. Los Oms somos nosotros. Genera un conflicto en ti al representar las mismas capacidades humanas en la especie que nos subyuga.
viernes, 19 de marzo de 2021
No estoy acostumbrado a esto. Últimamente, con cierta frecuencia, veo y siento cosas de las que creo no haberme dado cuenta antes. No sé a qué se debe, si podría ser una falsa sensación, un deterioro de memoria o un engaño de la mente intentando aferrarse a algo. Me inquieta en especial observar el trascurso de mi vida y ver cómo la tendencia a no comprometerse con ninguna labor realmente íntima y personal no ha hecho más que ir a la alza, mientras que la imagen o el discurso de dedicarse por completo a la intimidad, propia y compartida, son cada vez más sólidos.
Lo relaciono de algún modo con la sensación, siempre, de que quizá no escucho tanto como debería. Que no soy capaz de sentir genuino interés, y mantenerlo, y alimentar lo ajeno para que llegue a su máxima expresión. Y que de igual modo no logro que mi genuinidad, sea esta la que sea, florezca de este modo. Lo entiendo como perderse en la relacionalidad en sí. En que todo lo que haga sea meta. Todo es reflexionar sobre reflexionar. Pensar sobre pensar. Sentir sobre sentir. Hablar sobre hablar. Todo es un análisis que no sé si avanza, explora, mueve, genera... mi sensación es que, al menos lo que viene siendo mi campo privado todo es yermo y nada crece. Quizá la tierra cambia de color, y no niego que eso suponga vida; pero no puedo evitar sentirme más cercano con los ritmos biológicos de las plantas. Y sin embargo no las tengo, ni las sé hacer crecer, ni verlas.
Siempre me perturba la sensación de que todo lo que hago lo hago para compartirlo, como que eso anula la posibilidad de continuar un proyecto o dedicarme realmente a algo si no tiene la validación o el interés de otra persona. Por eso no me considero creativo. Nunca he tenido un proyecto propio realmente.
martes, 24 de diciembre de 2013
Lo único que tengo.
¿No te sientes absolutamente harta de no poder confiar en nadie, de tener que ir siempre cargando con un escudo emocional porque siempre que intentas confiar en alguien sabes que te hará daño por defecto?
Sí. Me siento más que harta. Me siento harta y cansada de llevar a cuestas un corazón blindado. Pero es lo único que me queda.
Grim
sábado, 27 de julio de 2013
No somos ni barriles
Tengo ganas de abandonar a alguien. De abandonar a alguien y que llore por ello. La cuestión tiene narices, y un montón de risas enlatadas. ¿Y la gente a la que grabaron para poner sus carcajadas de fondo en esas series de hace un par de décadas? Quizá muchos de ellos estén ya muertos. Vieron la serie y dijeron "mira, esa risa, la que asciende entrecortada y termina en una aspiración, como un respingo: esa es la mía". Y ahora, muertos. Por ejemplo. Igual ni vieron la serie, e igual están viviendo felizmente en un chalet de una zona tranquila cerca del campo. La cuestión es que quiero ver a gente llorar por mí, como un chute para el ego, como para reforzar el autoestima de manera malsana. Despreciar. Porque al final todo lo que satisface es en situación de contraste. Vale, no todo, seamos honestos. Pero seamos honestos en que no somos honestos. Al menos en eso sí. Ver a alguien empezar a temblar, deshacérsele la cara y empezar a moquear de manera incontrolada. Y que no te importe. Cuánta importancia. A veces no me importaría que mi cabeza no solo se centrase únicamente en mí, sino que ignorase por completo la existencia de otras personas. "Yo te tengo en cuenta, tenme tú en cuenta". Pues no. Esto no funciona así. Esto funciona "yo hago lo que me da la gana, y no me voy a molestar en decirte que tú también lo hagas". Como nos cuesta este "tú". Porque nosotros somos todo "yo". Pero yo quiero un tú, y lo quiero hecho mierda. De todas maneras, es tontería. Nadie va a llorar. Ni siquiera me daré importancia al respecto, aunque sienta que la tengo. Nadie va a llorar.
Porque los depósitos están vacíos.
http://www.youtube.com/watch?v=yRYpd3_roHg
Porque los depósitos están vacíos.
http://www.youtube.com/watch?v=yRYpd3_roHg
martes, 25 de junio de 2013
Suicidio, Odio, y Partida en Re Menor.
Hace tiempo que no escribo, y únicamente me limito a pensar. Y es que no sé bien qué decir. Silencio, tan sólo silencio. Las palabras ahora son meras palabras, y ya no concretan ni expresan los sentimientos y emociones que tanto me esfuerzo por manejar. Sentir y no sentir, sentir y no sentir. Pensar. Existir. Qué más da. No es mi mente la que está rota, sino mi capacidad para sentir sin romperme en mil pedazos. Mi alma, tal vez.
La vida es una cuestión extraña, pero las otras vidas que incluyes en la tuya, son asuntos aún más extraños. Asuntos que empiezan y se acaban por el brazo ejecutor del tiempo y la circunstancia. Asuntos, que si no son progresivamente decapitados por el inexorable efecto de estas dos variables mencionadas, son lapidados por ti. Encontrarás un motivo, encontrarás una excusa, y se acabará. Así, tu vida, y las vidas que incluyes en tu vida, se componen de pequeñas muertes que constituyen los movimientos de una larga y deprimente sonata. Y todos y cada uno de esos, empiezan con un preludio hacia una eternidad a la cual no alcanza la vista.
Pero, ¿quién se quedará para sostenerte la mano cuando tú decidas ponerle fin a tu sonata? ¿Podría existir una vida que realmente quisiera ser testigo del fin de otra? Yo creo que es algo inconcebible. A nadie le gustan los finales.
Al fin y al cabo, qué clase de loco se interesaría por cualquier criatura que va a morir.
http://youtu.be/3Y7LkFe3n24
Grim
La vida es una cuestión extraña, pero las otras vidas que incluyes en la tuya, son asuntos aún más extraños. Asuntos que empiezan y se acaban por el brazo ejecutor del tiempo y la circunstancia. Asuntos, que si no son progresivamente decapitados por el inexorable efecto de estas dos variables mencionadas, son lapidados por ti. Encontrarás un motivo, encontrarás una excusa, y se acabará. Así, tu vida, y las vidas que incluyes en tu vida, se componen de pequeñas muertes que constituyen los movimientos de una larga y deprimente sonata. Y todos y cada uno de esos, empiezan con un preludio hacia una eternidad a la cual no alcanza la vista.
Pero, ¿quién se quedará para sostenerte la mano cuando tú decidas ponerle fin a tu sonata? ¿Podría existir una vida que realmente quisiera ser testigo del fin de otra? Yo creo que es algo inconcebible. A nadie le gustan los finales.
Al fin y al cabo, qué clase de loco se interesaría por cualquier criatura que va a morir.
http://youtu.be/3Y7LkFe3n24
Grim
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